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Actualizado

Prolagus sardus

Descrito por los autores sardos como un «conejo gigante sin cola», este mamífero lagomorfo de la familia Prolagidae una vez ocupó Córcega, Cerdeña y otras pequeñas islas adyacentes del Mediterráneo. La pérdida del hábitat junto a la depredación y la competencia surgida con las especies exóticas introducidas, parecen ser las responsables de su extinción. Se cree que los nuráguicos, los antiguos pobladores de Cerdeña, le consideraban un manjar. Algunos autores afirman que la pika sarda todavía vive en estado salvaje en el interior de Cerdeña puesto que se reportaron avistamientos ocasionales, aunque ninguno de ellos ha sido verificado hasta el momento. La última mención fidedigna es la realizada por Cetti en 1774, quien describe a «unas ratas gigantes» muy abundantes en la isla de Tavolara, pero aparentemente ausentes en la vecina isla de Cerdeña. La pika sarda junto a la pika corsa…

Mustela macrodon

Este mamífero habitó la costa Este de América del Norte, es decir, a lo largo de la costa rocosa de Terranova, zona marítima de Canadá hasta Maine y Massachusetts. Fue cazado sistemáticamente: primero por los indígenas autóctonos que los capturaban por su piel y su carne. Y luego fue, con la llegada de los europeos a estos nuevos territorios sin conquistar, que su persecución para hacerse con su valiosa piel lo condujeron al total aniquilamiento. Sin duda, el comercio de pieles en Europa durante el siglo XVIII, pero, sobre todo, durante el siglo XIX a raíz de la demanda por parte de las clases medias en ascenso y la falta de leyes contra tal desastre ecológico, contribuyó a que el visón marino se extinguiera sin apenas conocerlo. Dado por desaparecido alrededor del año 1860, aunque se hace referencia a un posible último ejemplar, una hembra, cazada en la isla de Campobello en 1894. No obstante, este dato no es…

Hoplodactylus delcourti

Kawekaweau en maorí, era una especie gigante de gecko que habitaba en Nueva Zelanda. El último encuentro con uno de estos animales del que se tiene constancia fue a través de un jefe de la tribu maorí Urewera, quien atrapó un ejemplar que vivía bajo la corteza de un árbol muerto. Lo describió «marrón con rayas de color rojizo y tan grueso como la muñeca de un hombre». La única muestra de esta especie fue ‘descubierta’ en el sótano del museo de Marsella, abandonado entre las colecciones, sin registro de sus orígenes ni de la fecha de recogida; estos datos todavía siguen siendo un misterio. Sea como fuere, el gecko que llegó a las vitrinas del museo de Marsella se convirtió en el holotipo del mayor gecko conocido (espécimen utilizado como modelo durante la primera descripción científica, a partir del cuál se fijan las características que definen el taxón de la especie). El hecho de que el jefe maorí lo…

Canis lupus hodophilax

Fue la más pequeña variedad de lobo del mundo. Era endémico de Japón ya que solo se le podía ver en las zonas montañosas de las islas de Honshu, Shikoku y Kyushu. Tradicionalmente considerado como un dios protector por la religión sintoísta, fue tolerado y alimentado desde antaño por los campesinos japoneses, por lo que esta subespecie se volvió bastante dócil con el tiempo. Con la llegada de la Era Meiji, este animal pasó de tener una relación cordial con los humanos a ser perseguido y exterminado. Fue entonces cuando se le empezó a considerar una amenaza para las nuevas granjas y plantaciones al estilo occidental construidas durante la modernización del país. La presión inducida por la deforestación de su hábitat forzó al animal a estar en contacto con la población humana, provocando que entrara en conflicto con los agricultores y ganaderos. Combinada a estas causas…

Porzana palmeri

Era un pequeño habitante de la isla hawaiana de Laysan, una pequeña isla que fue y sigue siendo refugio de una importante colonia de aves marinas. Este miembro no volador de la familia Rail debe su extinción a la competencia por la vegetación surgida con los conejos domésticos que se introdujeron en Laysan. Otras dos especies endémicas, Millerbird de Laysan y Apapane de Laysan, también sucumbieron ante la falta de alimento y de zonas de anidación. La extinción de esta especie es especialmente lamentable porque podía haberse evitado con facilidad. Era un ave ágil e inquieta y, en algunas ocasiones, agresiva con otras especies por su sentido de territorialidad, más aún durante la época de reproducción. Descripción de un Rascón por Hadden, 1941: «Como una canica negra rodando por el suelo. Sus patas eran tan pequeñas y se movían tan rápido que apenas podían verse». Se refugiaban…

Chaeropus ecaudatus

Era un pequeño marsupial que vivía en Victoria y en las zonas áridas y semiáridas de Australia. La distribución de esta especie endémica abarcaba gran variedad de hábitats, desde bosques dispersos con alta vegetación hasta llanuras y arenales. Las causas de extinción no están definidas pero su descenso poblacional parece precipitarse cuando los europeos comienzan sus asentamientos en el continente, a este hecho se le atribuye un doble cambio de hábitat: en primer lugar, los nativos quemaban pequeñas áreas de hierba que pronto se regeneraban proporcionando un nuevo suministro de alimento y refugio para los bandicuts. La llegada de los colonos supuso el abandono de esta práctica tradicional y las condiciones del suelo se alteraron. En segundo lugar, la introducción de un gran número de ganado originó cambios significativos en la estructura del territorio, el…

Zalophus japonicus

Habitaba las zonas costeras del archipiélago japonés y de la península de Corea. Fue en sus últimos años de existencia cuando la captura de miles de ejemplares les hizo desaparecer. Además de la sobrepesca en sus zonas de alimento y el gran deterioro del hábitat ocasionado por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Corre el rumor de que los soldados coreanos utilizaban a estos animales en sus prácticas de tiro –Van den Hoek Ostende, 1999–. Según la prensa coreana, hubo que detener la caza en los años 40, prácticamente cuando ya se habían extinguido y costaba encontrarlos debido a su escasez. Al parecer, su carne no era sabrosa así que se les cazaba para otros menesteres: para extraer el aceite de la grasa de su piel, los órganos internos se usaban en la medicina oriental, los bigotes para fabricar limpiadores de pipa y la piel para artículos de cuero…

Ursus arctos nelsoni

Esta subespecie del oso pardo era uno de los más pesados y grandes mamíferos de México. Habitaba en las zonas de pastizales y los territorios montañosos poblados de pinos en la parte suroeste de los Estados Unidos y del norte de México. En el siglo XIX comenzaron a expandirse las poblaciones humanas en ambas regiones, ocupando gran parte de las áreas habituales de este animal. Los ataques ocasionales al ganado que los humanos trajeron consigo, lo pusieron en el punto de mira y comenzaron a cazarlo y a envenenarlo. Hacia los años 30 ya había desaparecido de los Estados Unidos y su rango quedaba reducido a tres montañas aisladas de México: Cerro de las Campanas, Santa Clara y Sierra del Nido. En 1960 solo contaban con 30 ejemplares porque, a pesar de su condición de protegido, se continuó con la caza. En aquel entonces los ganaderos decidieron exterminar…

Panthera tigris virgata

También conocido como tigre del Caspio, su distribución original comprendía la península de Anatolia, el Cáucaso, el Kurdistán, el norte de Iraq e Irán, Afganistán y gran parte de Asia Central hasta Mongolia. En tiempos de los romanos ya era capturado para espectáculos en circos, generalmente para enfrentarlos en la arena contra el león del Atlas. El aumento de la población y la presión humana hicieron que su área de distribución cada vez fuera más limitada. Entre las medidas previstas por los zares de Rusia para ocupar las tierras fronterizas de Asia Central y el Cáucaso, se incluía un plan de exterminio de estos tigres llevado a cabo por el ejército. Posteriormente, la deforestación ocasionada por los colonos y la comercialización de su piel supusieron el punto y final para la especie. La prohibición de cazar tigres en la URSS proclamada en 1947 llegó demasiado tarde, pero al menos sirvió…

Sander vitreus glaucus

Era un pez de agua dulce endémico de la región de los Grandes Lagos (Great Lakes) en Estados Unidos y Canadá. Concretamente, abundaba en las aguas de los lagos Erie y Ontario. Debido a su gran valor comercial, fue perseguido intensamente por la industria pesquera y la pesca deportiva, de hecho, la lucioperca azul representaba más del 50 por ciento de las capturas practicadas en el lago Erie. Su población sufrió un declive muy acusado a finales de la década de 1950: en el lago Ontario la población se derrumbó en 1956 y en el lago Erie en 1959. A la evidente sobrepesca deben sumarse otros efectos acumulativos que contribuyeron a la degradación de su hábitat: por un lado, el gran aumento de la contaminación y de los sedimentos en los lagos en estrecha relación con el incremento de la población humana y, por otro, por la depredación de los peces jóvenes…

Eleutherodactylus jasperi

Era un pequeño anfibio anuro de la familia Eleutherodactylus, palabra que significa «dedos libres». Habitaba en Puerto Rico, principalmente en la región de la Sierra de Cayey, un área semicircular de 6 millas de radio. Recibió este nombre por la llamada de dos tonos que emitían los machos y que sonaba justamente como co-quí. Era la única especie de rana ovovivípara del continente americano, es decir, su característica exclusiva era que paría las crías vivas. Poblaba las áreas donde abundaban las bromelias, un género tropical de plantas que crecen en la tierra, los árboles y las rocas y cuyas flores tienen un cáliz muy profundo. Las causas de su extinción se repiten una vez más: la caza y, sobre todo, la pérdida del hábitat debida a la deforestación y a la construcción humana. Fue incluida en la lista de especies en peligro en el año 1977. Para algunos naturalistas está…

Atelopus ignescens

Era una pequeña rana muy común en Ecuador. Se distribuía a lo largo de los páramos y bosques interandinos y en zonas altas de las Cordilleras Oriental y Occidental de los Andes, desde la provincia de Imbabura, al norte, hasta las provincias de Chimborazo y Bolívar, al sur. Esta especie también solía ser encontrada en áreas urbanas periféricas de ciudades como Latacunga y Quito. Actualmente está considerado extinto debido a que no ha sido encontrado desde el 30 de marzo de 1988, fecha de su último registro, y a pesar de haberse realizado numerosos esfuerzos de búsqueda. Pudo haber sido afectado por un clima inusualmente cálido y seco acontecido en 1987 y la posible acción de patógenos cutáneos producida por hongos de la división Chytridiomycota. Otras amenazas que pudieron perjudicar a esta especie son: la degradación de su medio natural generada por los usos…

Actualizado

Incilius periglenes

Este anfibio anuro era originario de los bosques húmedos tropicales de la Reserva Biológica del Bosque Nuboso de Monteverde, en Costa Rica, en una pequeña región de menos de 10 km² que justifica su segundo nombre: sapo de Monteverde. Poco más de dos décadas hay de diferencia entre su descubrimiento en 1966 por el herpetólogo Jay Savage y el último avistamiento de un macho solitario acreditado por la ecologista y herpetóloga Martha Crump, en 1989. Un proceso de desaparición tan brusco que queda patente en los documentos de seguimiento donde se indica que de los 1.500 sapos registrados en 1987, sólo cinco se contabilizaron en 1988 y un único ejemplar en 1989. Los datos climatológicos recogidos en la zona en 1987 detectan un aumento del calentamiento de las aguas así como un bajo nivel de precipitaciones, lo que produciría la desecación de los huevos…

Monachus tropicalis

Era la única foca conocida nativa que habitaba en el mar Caribe desde las aguas tropicales de Florida, Estados Unidos, hasta las Dependencias Federales venezolanas. Es también la primera especie de foca en extinguirse directamente debido a causas humanas. Su primer contacto con los colonos europeos fue a través de Cristóbal Colón en 1493, cuando fueron descritas como «lobos de mar» y se empezaba a percibir el interés económico por la especie. Tras esta llegada, la foca monje comenzó a cazarse por su piel, grasa y carne, llegando a matar más de 100 ejemplares por noche. Más tarde se generalizó la idea de que era una amenaza para los bancos de peces y se inició una campaña semiorganizada para su exterminio. En 1982 se le consideró en peligro de extinción y en 1994 fue catalogada como extinta, pero fue en 1996 cuando la IUCN reconoce a esta especie…

Nueva entrada

Capra pyrenaica pyrenaica

«El bucardo es y no es, está y no está». Así da comienzo una poética semblanza de este animal en un artículo de opinión publicado en 2014 en el Diario de Jerez. La pieza habla, quizás no con toda la sensibilidad con la que debería abordarse un tema como la conservación de la fauna pero sí con cierta pericia, de la rocambolesca y trágica historia de esta criatura que sufrió en sus carnes –y en sus genes– el absurdo y la naturaleza ilógica que en muchas ocasiones define a la especie humana cuando se trata de su relación con el medio. A su declive contribuyeron la falta de previsión y la dejadez manifiesta a la hora de abordar planes de conservación, que se acometieron demasiado tarde y marcados por la ausencia de criterio. Originariamente, el bucardo tuvo amplia presencia en el Pirineo, concretamente en Navarra, País Vasco, Lérida y Gerona. Se distribuía principalmente en superficies de bosque…

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