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Porphyrio albus

Era un ave de la familia Rallidae endémica de la isla australiana de Lord Howe. Algunas fuentes indican que el calamón blanco ya se había extinguido antes de 1830. Las causas principales de su extinción son la caza masiva cometida por los balleneros que surcaron la zona y la introducción de la rata negra que llegó a la isla a través de los barcos y que depredaba numerosas especies que no estaban habituadas ni preparadas para convivir con ella. En la isla de Lord Howe, la mitad de las plantas y un gran número de animales son endémicos, muchos de ellos, han llegado a la extinción en poco más de 200 años de colonización humana. Es pariente de nuestro conocido calamón común. La familia Rallidae, es una familia de aves que tiende a ver reducida su capacidad de vuelo a lo largo de la evolución, muchas de estas aves han perdido totalmente la capacidad de volar. Cuando estas aves quedan apartadas en islas…

Pinguinus impennis

Fue muy abundante en la época romana a lo largo de las costas del Océano Atlántico, desde Florida a Groenlandia, incluyendo Islandia, Escandinavia, las Islas Británicas, Europa Occidental y Marruecos. Impennis, palabra en latín, se refiere a la falta de plumas destinadas al vuelo (pennae). Precisamente su incapacidad para volar y su torpeza en tierra firme agravaron su vulnerabilidad ante el ser humano que los cazaba para la alimentación, las plumas y como objeto de museos y colecciones privadas. A finales del siglo XVI el alca gigante ya había desaparecido de la Europa continental y en Norteamérica sólo abundaba al norte de Nueva York. Fueron víctimas de la caza indiscriminada y de la recolección masiva de sus huevos. Hacia 1800 únicamente podía encontrarse en Islandia, país en el que arribaron dos barcos en 1808 y 1813 coincidiendo con la época del año…

Mustela macrodon

Este mamífero habitó la costa este de América del Norte, es decir, a lo largo de la costa rocosa de Terranova, zona marítima de Canadá hasta Maine y Massachusetts. Fue cazado sistemáticamente: primero por los indígenas autóctonos que los capturaban por su piel y su carne. Y luego fue, con la llegada de los europeos a estos nuevos territorios sin conquistar, que su persecución para hacerse con su valiosa piel lo condujeron al total aniquilamiento. Sin duda, el comercio de pieles en Europa durante el siglo XVIII, pero, sobre todo, durante el siglo XIX a raíz de la demanda por parte de las clases medias en ascenso y la falta de leyes contra tal desastre ecológico, contribuyó a que el visón marino se extinguiera sin apenas conocerlo. Dado por desaparecido alrededor del año 1860, aunque se hace referencia a un posible último ejemplar, una hembra, cazada en la isla de Campobello en 1894. No obstante, este dato no es…

Ursus arctos crowtheri

Era una subespecie del oso pardo que habitaba originalmente en la cordillera del Atlas, desde Túnez hasta Marruecos. Se trataba del único úrsido presente en África en tiempos recientes. La caza y la destrucción de su hábitat natural prácticamente lo habían exterminado para cuando se estudió científicamente por primera vez. Este oso se cita en fuentes romanas como ‘abundante’ en la cordillera del Atlas, que en esa época estaba cubierta en su mayor parte por bosques de pinos. También se encuentra representado en mosaicos romanos hallados en la zona y es posible que algunos ejemplares fueran utilizados en los espectáculos venatorios: celebraciones de la Antigua Roma llevadas a cabo en el circo o en el anfiteatro y en el que intervenían animales exóticos y salvajes. El último informe de un avistamiento data de 1867 cerca de Edough, en la frontera entre Marruecos y Argelia…

Camptorhynchus labradorius

Habitaba en zonas de Canadá y Estados Unidos. No se conoce con exactitud pero es probable que nidificara en zonas remotas a lo largo del Golfo de San Lorenzo y de la Costa de Labrador en Canadá. Sí se sabe que se extinguió en tan sólo 89 años y que su población disminuyó drásticamente entre los años 1850 y 1870. Las causas que le llevaron a la extinción son difusas. La caza con armas de fuego y las trampas colocadas en sus lugares de invernada fueron, sin duda, factores determinantes. Puede ser que se les cazara no tanto por el alimento –su carne se describía de mal sabor– sino para comerciar con sus plumas. También puede derivar de una recolección masiva de sus huevos. Otra causa pudo haber estado relacionada con la disminución de los mejillones y otros moluscos de los que se alimentaba debido al crecimiento humano e industrial de la zona. El último ejemplar confirmado se cazó en 1875…

Equus ferus ferus

Era un caballo salvaje euroasiático dividido en dos tipos: el tarpán de las estepas y el tarpán forestal. Los datos oficiales sitúan a los últimos tarpanes de los bosques de Polonia entre 1810 y 1820, pero cabe la posibilidad de que el último ejemplar en estado salvaje fuese una yegua que murió en Ucrania en 1879 al caer por una grieta del terreno tratando de huir de sus perseguidores. Varios años antes, en 1875, había muerto el último ejemplar mantenido en cautiverio en el zoológico de Moscú. Las causas de su extinción están claras, aparte de ser objeto de la caza abusiva y de unas medidas de protección inexistentes, su desaparición está directamente relacionada con la práctica de la hibridación: la intervención humana hizo que los tarpanes fueran mezclándose con las crecientes poblaciones de caballos domésticos ocasionando la pérdida de la raza pura; un hecho que…

Equus quagga quagga

La cuaga o quagga fue una variedad única de la cebra común. Sus manadas habitaban las llanuras herbáceas del sureste de Sudáfrica y eran especialmente abundantes en el Karoo, meseta semidesértica situada en la Provincia Occidental del Cabo. Fue el primer animal extinto del que se extrajo ADN para ser analizado. Con el estudio de 1984 se llegó a la conclusión de que genéticamente era más semejante a las cebras que a los caballos. Durante mucho tiempo se pensó que constituía una especie aparte debido a la peculiar coloración de su pelaje, pero los últimos análisis han demostrado que es una subespecie de las cebras de planicie que se localizaban en las zonas más meridionales y se considera particularmente cercana a la cebra de Burchell (Equus quagga burchellii). Si había algo que la distinguiese del resto de cebras, ese era su patrón limitado de rayas que se alternaban…

Ara tricolor

Originaria de los bosques de Cuba y de la Isla Juventud, esta especie perteneciente a la familia de los loros experimentó un claro declive durante la etapa colonial; el crecimiento de la población humana, ávida de nuevas tierras, trajo consigo una intensa deforestación del hábitat. También fue víctima de la caza masiva, no solo como fuente de alimento sino también para la obtención de sus vistosas plumas. Durante siglos hubo un gran comercio y se exportaban miles a Europa; de hecho, eran uno de los “obsequios” preferidos de los reyes de España. Sus nidos fueron despojados de los ejemplares más jóvenes a fin de convertirlos en mascotas. A pesar de haber sido una especie abundante en su tiempo, la lectura que puede extraerse revisando las causas de extinción es que sucumbió debido a la acción depredadora del hombre. El último ejemplar conocido fue abatido en 1864…

Capra pyrenaica lusitanica

Para algunos investigadores se trata de una de las cuatro subespecies de cabra montés conocidas; para otros, esta cabra representa una especie (Capra lusitanica) y no una subespecie (Capra pyrenaica lusitanica). Era endémica de la Península Ibérica y habitaba las zonas montañosas del norte de Portugal, Galicia, Principado de Asturias y Cantabria occidental. Hasta 1800 esta cabra era abundante en toda su distribución, pero comenzó a sufrir un continuo descenso originado por la destrucción de su hábitat y la caza excesiva. A esto se le debe sumar el hecho de que los cazadores no respetaban las temporadas de caza. Curiosamente, los últimos avistamientos de este animal fueron todos de hembras, normalmente los cazadores prefieren la cornamenta de mayores dimensiones, propia de los machos. La última hembra de España murió en 1890. Dos años después muere el último ejemplar, también…

Heteralocha acutirostris

Fue un ave endémica de la Isla Norte de Nueva Zelanda. Su extinción se debe a dos factores bien documentados. No fue hasta la colonización europea cuando el número de huias comenzó a disminuir gravemente. Por un lado, la caza excesiva que estaba muy extendida a fin de obtener su plumaje y poder atender la demanda mundial encabezada por museos y ricos coleccionistas privados. Las distintivas plumas largas de la cola eran utilizadas por los jefes maoríes como muestra de su estatus. La visita de dos figuras de la realeza inglesa a Nueva Zelanda produjo una desenfrenada demanda de plumas de huia entre las personas con ambiciones sociales. Varios miles de ejemplares se exportaron al extranjero como parte de este comercio. La segunda razón fue la deforestación masiva y generalizada. Las tierras bajas de la Isla Norte fueron despejadas por los ocupantes europeos…

Ectopistes migratorius

Es una de las historias de extinción más trágicas sucedida en tiempos modernos. Sufrió el declive poblacional más acusado ya que, en tan solo un siglo, pasó de ser el ave más abundante de Norteamérica, y tal vez del mundo, a engrosar la lista de especies extinguidas. Se cazaban a fin de aprovechar su grasa, plumas y carne. Aparecieron los cazadores coloniales, reconocida como carne barata comenzó a comercializarse para alimentar a los esclavos y para fabricar piensos para animales domésticos, hechos que le condujeron a una catastrófica campaña de caza masiva. En 1896 se produjo el asalto a la última gran colonia de cría, sacrificándose 250.000 ejemplares en un solo día que constituían el número total de adultos de la zona. Las crías, huevos y nidos quedaron abandonados al bochorno del sol y los depredadores. Ninguna de las aves capturadas entonces llegó al mercado porque el tren que las…

Actualizado

Conuropsis carolinensis

La extinta cotorra de Carolina es el único miembro de su género (Conuropsis) y la única especie de la familia de los loros y cacatúas originaria de los Estados Unidos. Era un pequeño loro neotropical que, en tiempos, frecuentaba grandes áreas del sudeste estadounidense, el oeste de las Grandes Llanuras y el norte de la región del Atlántico Medio. Podía encontrarse desde el sur de Florida hasta Carolina del Norte y en las zonas costeras hasta Nueva York. También se localizaban en los estados del Golfo, al este de Texas y al norte a lo largo de los ríos Arkansas, Missouri, Mississippi y Ohio, y sus afluentes. Se suman otros registros en Dakota del Sur, Iowa, Wisconsin, Michigan y al oeste de Virginia. Las presencias más occidentales se observaron al este de Colorado. Pero durante el siglo XIX y principios del XX, el área de la cotorra de Carolina se contrajo rápidamente limitando su distribución a los pantanos del centro de Florida…

Actualizado

Equus hemionus hemippus

El asno salvaje sirio tiene el dudoso honor de ser la única subespecie de asno salvaje asiático que ha sido exterminada, si bien no es el único taxón de asno salvaje en extinguirse, pues también se extinguió el asno salvaje europeo (Equus hydruntinus), parece que este último desapareció por causas naturales. Los asnos salvajes forman un grupo de equinos llamados ‘estenónidos’, que está formado por el asno salvaje asiático, el asno salvaje africano y las cebras, y en oposición a los equinos ‘caballoides’, que comprenden los caballos domésticos y los salvajes, así como toda su ascendencia. El asno salvaje asiático tiene una amplia área de distribución desde los confines orientales de Mongolia y China hasta el Mar Mediterráneo en Occidente, y se han definido cinco subespecies: asno mongol, asno turcomano, asno indio, asno persa y, finalmente, el extinto asno sirio. Inmediatamente, la pregunta…

Actualizado

Alcelaphus buselaphus buselaphus

Propios de las sabanas africanas, se trata de unos antílopes de singular apariencia que están clasificados dentro de los mamíferos artiodáctilos bajo el género Alcelaphus, y responden al nombre común de alcélafos. Dependiendo de la fuente de consulta, descubrimos que a la especie A. buselaphus se le identifican, en unos casos, ocho subespecies mientras que, en otros, la lista se reduce a seis. El motivo de este baile numérico es que existen opiniones que consideran independientes a dos de estas subespecies y las referencian, por tanto, como especies. Se trata de A. lichtensteinii y A. caama. Más tarde, en 2001, un estudio filogenético basado en el análisis de la estructura del cráneo parecía proponer tan sólo tres divisiones principales resumidas en A. b. buselaphus, A. b. tora y A. b. lelwel. Traducido como Bubal común del inglés Bubal Hartebeest, se trata de una denominación derivada, a su vez, del nombre vernáculo…

Panthera tigris balica

Junto al tigre de Java y al tigre persa, esta es una de las tres subespecies, de las nueve totales, que ya están extintas. Era endémico de la isla de Bali, Indonesia. Necesitados de amplios territorios de caza y dada la reducida extensión de la isla, es muy probable que la subespecie nativa de estos tigres nunca fuera demasiado abundante. La población humana y la agricultura iban en aumento en Bali, así que, una vez más, las causas de su desaparición están ligadas a la caza y a la pérdida del hábitat y de las presas. A comienzos del siglo XX solo sobrevivían de manera dispersa en las montañas de la zona oeste. Aquí la persecución aumentaba a medida que la isla se hacía más accesible y muchos cazadores iban allí para obtener su trofeo. El 27 de septiembre de 1937 se daba caza en esta parte de la isla al último ejemplar, una hembra. No existen tampoco en cautividad, por lo que la reintroducción de la especie…

Onychogalea lunata

Esta especie endémica del oeste y centro de Australia habitaba los bosques abiertos y las colinas pedregosas cubiertas de matorrales. Con los asentamientos de los ocupantes ingleses llegó la sobrecaza que, junto a la lenta maduración de las crías, le llevó a una drástica disminución poblacional. La especie desaparecía a un ritmo más rápido del que se podía recuperar. La pérdida de hábitat incluye: incendios forestales provocados por el hombre, la expansión del pastoreo y la introducción de conejos y animales depredadores no autóctonos, una de las razones que más impacto ha ocasionado en el medio australiano. Este marsupial no estaba preparado para los cambios repentinos de su equilibrio natural. El último avistamiento registrado de este animal data de principios de los años 50. Ninguna medida específica de conservación fue llevada a cabo mientras aún existía…

Zalophus japonicus

Habitaba las zonas costeras del archipiélago japonés y de la península de Corea. Fue en sus últimos años de existencia cuando la captura de miles de ejemplares les hizo desaparecer. Además de la sobrepesca en sus zonas de alimento y el gran deterioro del hábitat ocasionado por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Corre el rumor de que los soldados coreanos utilizaban a estos animales en sus prácticas de tiro –Van den Hoek Ostende, 1999–. Según la prensa coreana, hubo que detener la caza en los años 40, prácticamente cuando ya se habían extinguido y costaba encontrarlos debido a su escasez. Al parecer, su carne no era sabrosa así que se les cazaba para otros menesteres: para extraer el aceite de la grasa de su piel, los órganos internos se usaban en la medicina oriental, los bigotes para fabricar limpiadores de pipa y la piel para artículos de cuero…